lunes, 28 de mayo de 2012

Euforia


Iluminotecnia proyectada en la Catedral de Burgos, durante la Noche Blanca. fuente: diariodeburgos.es


Escribo esta entrada a titulo póstumo de la semana que ya nos ha dejado. Una semana que he batido sin buscarlo mi record personal de kilometros, 52.

El jueves hize un cochinerazo sin mayor historia, 12.5 km. El sábado fui al gimnasio, hize acondicionamiento general insistiendo en piernas, buen machaque de cuadriceps, isquios y mucho salto a la comba con una sola pierna. Y para el domingo tenia pensado hacer mi tirada larga.

Trabajo de lunes a domingo, 6 dias y libro 2, como pille. Así que para mi hablar de semana como tal con el domingo cómo dia libre para correr más tiempo y más despreocupado no lo es tal. Pero éste domingo si tenia claro rematar la semana "de calendario" con un rato largo de suave running. Multitud de runners han hecho lo mismo, ha sido una grata experiencia.

Y no pintaba demasiado bien las horas previas. Ayer salí del trabajo a las 12  de la noche con un señor dolor de espalda, quizá algun ejercicio de abdominales mal ejecutado, que me reavivó la lumbalgía que me provocó hace una semana mi recien comprado cinturón portabotellines golpeándome durante 22 km. Cómo era la Noche Blanca habia quedado con mi chica para salir. Llegué a casa, justo para ver las votaciones de Eurovisión y ver ganar a Suecia, que reinterpretó la canción. Nos fuimos para el centro, me zampé un bocadillo de pie viendo los diversos actos. Un par de mojitos y para casa, con la espalda cargadísima. Me acosté a las 3 antes de tomarme un myolastan (relajante muscular), con la manta eléctrica y postura "antiálgica", sin poner la alarma ni acordarme de correr al dia siguiente.

Y al dia siguiente...me ha despertado los rayos de sol a eso de las 9 de la mañana, tras un increible sueño profundo, sin rastro de la lumbalgía y con muy buen cuerpo. ¿Será por la benzodiazepina? Sin duda. Asi que me decido a salir a correr tras un frugal desayuno. Cargo el ipod con la canción eurovisiva que escuché anoche, es pegadiza la jodía. Euphoria se llama. Me preparo y a las 10.30 estoy en la calle. Cargo en mi ipod una lista llamada "chunda chunda" con cancioncillas moviditas. Primer kilómetro de prueba para la espalda, despacio, cómo a mi me gusta, a 7 min/km (toma ya!). 2º km a  6.30, ¡esto avanza! Y entonces sucede algo mágico, un super momento. Veo un semáforo en ambar cómo a 150 m. En el ipod suena "escape velocity" de Chemical Brothers, minuto 6 en un buen crescendo sonoro, super subidón, esprinto fuerte cómo si fuera un chaval para pasar el paso de cebra in extremis, ¡¡guau!! Por un instante soy muy feliz. Doy palmas. Debo parecer idiota.


A partir de entonces acelero sin bajar de 5 min/km. hasta el final. Voy sonriendo, saludo a todos los corredores que me cruzo, alguno ni mira, muchos me responden. A los 9 km me doy la vuelta, el portabidones hoy no molesta, me he comprado un protector solar para deportistas que no se corre, ni una sola molestia, hace sol y calor pero no en demasía...

A 3 km de mi casa la lista aleatoria del ipod llamada "chunda chunda" pone la canción eurovisiva. Es un temazo. Me animo, me encanta, doy al rewind para escucharla otra vez. Y entonces surge, por segunda vez en un sólo dia, unos segundos de felicidad indescriptible, me pongo en un semi estado de trance, voy cantando, gritando, con los brazos en señal de victoria, cómo un completo imbecil extasiado. Miro el pulsometro. Marca 3:40 min/km. Acaba la canción. Afloja, chaval, pienso.

Al final salen 18 km a 5:18, y asombrosamente una media para mi bastante baja de ppm, 148. Y nos lo queríamos perder. Probablemente de los mejores entrenamientos que he hecho.



No soy un friki ni suelo ir canturreando ni haciendo el rocky balboa coronando las escaleras por la calle. Lo de hoy ha sido espontaneo, genial, momentaneo e irrepetible.


jueves, 24 de mayo de 2012

Take it easy


Hoy miercoles salí a correr, en un entreno inventado y adaptado a la escasa hora que tenía para entrenar. Han sido 20 minutos a ritmo Easy (5:28), 20 min. a ritmo Marathon (4:41) y acabando con 20 min. E. Y tengo que confesar que se me ha hecho duro, principalmente los 20 min. a 4:41, iba forzado, con malas sensaciones, sudando en exceso...Ese Easy a 5:28 no me parece tan easy, ya lo había leido por ahi, y ahora lo ratifico, para mi facil es ir a 5:45. Aunque el segundo tramo E me pareció más E que el primer tramo E...yo me entiendo.
Me gusta empezar a correr muy despacio, a más de 6. Al menos 1 kilometro, para desentumecer y tal. Y hoy no lo he hecho. Claro, que luego me destroza las medias. Quizá empieze a partir de hoy a pulsar el start del pulsometro hecho ese kilometro ultra cochinero. No sé cómo no lo he pensado antes...

He ido en todo momento bastante subidito de ppm, fruto sin duda de lo anteriormente expuesto, y también de mis problemas de asma de las últimas semanas. Es lo que quiero pensar, aunque a lo mejor hay una causa subyacente más grave, y es que los ritmos en los que me quiero mover no sean para mi. Media de 161 ppm, máx. de 171 para una velocidad promedio de 5:13 me parece mucho.

Y expongo públicamente mi inoperancia para establecer un ritmo deseado y mantenerlo según pasen los kilómetros.  Me confieso incapaz. Al final las medias las acabó más o menos clavando, pero suelo ir acelerando y frenando dependiendo lo que me muestre la pantalla del gps. Imagino que aún no he llegado al grado de conocimiento de mi mismo y los ritmos. Por no hablar de esa utopía llamada "free runner", pasando de pulsometros y ritmos y dejándose llevar casi unicamente por sensaciones.


Y cómo homenaje a la ya finiquitada serie "House", cuelgo una canción del disco que contiene el tema que aparece en los créditos del comienzo de la serie (Teardrop). Temazo de aquello llamado "trip hop" del grupo Massive attack, y su disco más relevante, Mezzanine. Cuando quiero tener un momento "raro" pongo esta canción con los graves a tope y por un ratito desconecto. Tendré que probar a sentir "the flow" corriendo con esto puesto en los oidos...


martes, 22 de mayo de 2012

Un circuito BTT, un record y asma.



Saludos desde mi blog. Llevo unas semanas que no me encuentro nada bien. El ataque de lumbalgia que creía leve ha sido "mediano" y me está costando dejarlo atrás. Y la tos que arrastro que pensaba un catarrillo sin importancia es un brote de asma cómo no recuerdo haber padecido nunca. Hay veces que cuando estoy corriendo me quedo sin aire, y al acabar parece que se me va a salir el pecho de la tos. Así, cómo Freddie Mercury, que grabó su último disco muy enfermo sólo cuando se encontraba un rato bien, estoy saliendo a correr los dias y a las horas qué me encuentro más lozano.

El viernes hize un entreno diferente, me subí al castillo de Burgos, zona alta de pinos y de recreo, a hacer el recién remozado circuito de btt...a pie, unos 10 km. En principio quería hacer cuestas, el entreno favorito últimamente del sr. Gilabert. Motivado e influenciado, puse rumbo a la zona dónde más cuestas hay en Burgos, aún sin ser de asfalto y quiza demasiado cortas.  Pero enseguida cambié de plan, y pensé en hacer el circuito entero. Y a ello me puse, me lo pasé cómo los enanos, creo que fue un entreno genial de fuerza, a ratos vi el pulsómetro a más de 175 ppm. Igual empiezo a pensar en comprar unas trail running, con mis Adrenaline no me fue mal. El único "susto" fué cuando me topé con un pitbull  enorme corriendo hacia mi, creo que grité en alto "¡SOCORRO!" . Pero era un pitbull amistoso, movia la cola cómo casi ningun pitbull que conozco, y además su dueño se portó, le llamó rapido y me pidió varias veces disculpas.





No me topé con ningun ciclista, siendo viernes por la tarde,...curioso.

El dolor de cuadriceps después del viernes era considerable cómo para salir a correr el sábado. El domingo tenía un compromiso familiar, pensé en "madrugar" y dejar la tarea hecha, pero estaba lloviendo bastante , apenas 4 grados y me volví a la cama. Luego, me acabé liando hasta tarde, domingo perdido. Así que ayer salí con bastantes ganas, sin mirar el plan del libro de Daniels. Me temo no llegar a tiempo de culminar ningún plan, sólo quedan 3 semanas para mi media, así que entrenaré por sensaciones y con lo poco que he podido aprender del plan. Ayer hize fartlek parecido al del plan de 5-15K, pero a mi bola y sin ritmos impuestos. Empezé con cambios de 1K, al tercero quisé batir mi MMP en la modalidad de un kilómetro y me resultó relativamente sencillo rebajar mi marca a 3:34 minutos. Sentí que puedo mejorarlo apretando a muerte y sin contemplaciones de principio a fin. Un buen rato recuperando, y me metí con cambios de 200m, 4 casi a tope de y de menos a más. Otro rato largo corriendo despacio, y en progresivo hasta casa, acabando sin proponérmelo a 4:30. Salieron 10 km en total.

jueves, 17 de mayo de 2012

Un Héroe





Hoy quiero hablaros de alguién qué conocí esta primavera. Se trata de Diego Ballesteros, el chaval de la foto de arriba. Es ciclista. Le conocí gracias a qué en Burgos celebramos unas jornadas anuales de gente viajera por el mundo en bicicleta. Gente variopinta, desde solitarios quá llevan viajando media vida por los 5 continentes a familias qué pasan sus vacaciones pedaleando por Nueva Zelanda.  Suelen ser audiovisuales con fotos y/o vídeos y siempre son gente muy amena.
Tenemos mucha suerte de tener estas jornadas anuales, no me las pierdo desde hace algunos años ya.




Me parece una buena forma de pasar la tarde de los viernes de marzo, conoces gente increible y siempre aprendes algo nuevo. El caso es qué de todo el mundo que ha pasado por ahí este chico, Diego, no lo consigo olvidar. Me caló hondo su simpatia de corazón, su tremenda humildad, alguien muy llano.

Diego era el típico deportista dotado en casi todos los deportes que hacía. En 2008 hizo el extraordinario reto de viajar desde Zaragoza a Pekín en 99 días andando en bici 12822 km. Cuando tengaís un rato (15 minutos) mirad el vídeo, está colgado en vimeo. Es hermoso de ver.

En 2010 estaba participando en la Race acrosss America, una carrera por equipos que va de costa este a oeste de Estados Unidos, cuando fué atropellado por un joven conductor novel. Diego lo contó así:  "Yo avanzaba a 30 km/h, y él, a 100 km/h: volé tres metros, me rompí las dos cabezas de los peronés, la cadera, cuatro costillas, el esternón... y dos vértebras aplastadas y dos vértebras rotas."

Nunca más volverá a caminar. Pero lejos de amedrentarse o venirse abajo, continua luchando y realizando deporte, sigue andando en bici, especial y propulsada con las manos en lugar de los pies. También hay colgado un vídeo que narra este trágico suceso y su actual día a día.

Nadie se dió cuenta, pero viendo hablar a este tio con esa naturalidad y simpatía,  explicando sus retos pasados y futuros, se me escaparon las lágrimas.